Un rojo que sólo sabe que no sabe nada, y que tiene la osadía de hacer lo que no hizo Sócrates, escribir.
Por fín se ha retirado la estatua de Franco de la Academia General Militar de Zaragoza, y el portavoz del PP de Economía y Empleo, Miguel Arias Cañete,
que demostró su talante cuando como Ministro dijo que el Plan Hiológico Nacional sería un desfile militar y saldía por cojones, consideró que quitar la escultura de la entrada de la Academia Militar constituye "un gesto para contentar a los sectores más radicales de la izquierda". El ex ministro de Agricultura aseguró que la decisión responde a la estrategia del Gobierno de "reescribir la historia" y "acabar con símbolos que son parte de la historia". "Los socialistas han perdido la centralidad", añadió Arias Cañete.
¿Se imagina el Señor Cañete una estatua de Hitler en Alemania, o una de Mussolini en Italia? Precismente lo que se hace no es reescribir la historia sino escribir la historia presente, la de un país democrático donde los homenajes a los fascistas no deben estar en espacios públicos sinó en museos con las correspondientes explicaciones.
Esto me recuerda
la crónica del Diario de Mallorca domingo 20 de
Bartomeu Bestard cronista de la ciudad de Palma en la que defendía que había que mantener los símbolos franquistas entre ellos el
escudo franquista de Correos de Palma por su calidad artística ( tendría que revisar su concepto de arte), incluso se atrevía a comparlo con el Coliseo Romano ( que decía no ha sido derribado pese a que allí se asesinaron los primeros cristianos), la otra razón que daba era sus considerables dimensiones ( ande o no ande caballo grande). No tengo el gusto de conocer al señor cronista, pero lo que tengo claro es que ha sido elegido no por sus conocimientos sino por su ideología, por que ya en otro artículo suyo en el que resumía la historia del
Castillo de Bellver omitía citar a Alexandre Jaume, diputado socialista que consiguió la cesión del Castillo y el Bosque ( del cual cada vez queda menos) a la ciudad y también olvidaba que en el castillo se encarceló a 800 republicanos, entre ellos a Alexandre Jaume antes de ser fusilaado.
La pena es que el gobierno socialista no ha tenido el valor en su proyecto de ley de retirar todos los símbolos fascistas y eso queda a decisión de los ayuntamientos... O sea que ya sabemos si queremos retirar estos símbolos hay que retirar a la Cirer.